Crecí en el parche de la dictadura, en el engaño de un país, crecí donde se supone que estamos bien, donde los chicos del margen somos casi todos, pero pocos los que aceptamos. Jugando a la escondida y bailando coreografías huebonas. Mandando cartitas cursis de pendex, que el te amo, que Tamara & _ _ _ _ (en la pared, con pésima letra)... Haciendo carpetas, cantando en el coro de la escuela. Creyéndolos sclub 7 con "la pandilla" que más tarde tomaron papeles protagonistas en las calles, donde ya no era una jugarreta infantil, sino realidad, sangre y garabato, fiesta y alcohol, orgullo y venganza. Leyendo Lemebel, Sabato, Galeano. Escuchando de todo, viendo hasta lo impensable, con la violencia impregnada y estigmatizada donde quiera que insinué mi brutal respirar, con el miedo marcado en la piel, con las risas cicatrizadas en mi espalda.
jueves 17 de julio de 2008
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2 comentarios:
hola hermosa!!
uhhh... tu texto tiene muxa historia y dolor! :(
Pero tu sabes que todo puede ser mejor con una sonrisa
y luchando por loque uno piensa y quiere!
besitos
me caes demaciado bien!
Imaginate mujer, he vuelto a las andanzas de madrugadas eternas de escribiente sin sentido. Y como boluda extrañándote...
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