jueves 11 de septiembre de 2008

Miles de nombres, miles de hombres y mujeres, niños y abuelos. Miles de familias con una herida sin cicatriz, miles de cuerpos con las venas secas, porque la sangre se la llevo el tirano, en sus manos, sucias y corruptas. Mientras que todavía nos encendimos en rabia, nos hierve la esperanza de que algún día se hará justicia.

NI PERDÓN, NI OLVIDO!


Nos prometieron que llegaría la alegría
pero mintieron, gobiernan pa una minoría
nos oprimieron con injusticias cada día
pero siguieron naciendo hijos de la rebeldía

1 comentarios:

Áptera dijo...

Acaso ¿te encontraré éste domingo 14 por las calles de Santiago?